miércoles, 25 de abril de 2018

Recopilación de arte pictórico de la Rumanía Socialista

Hace unos años tuvo lugar en la ciudad de Brasov,  Ciudad Stalin durante la República Popular


Rumana (1948-1965), la exposición „Arta sub comunism. Arta oficială a regimului comunist în colecţia Muzeului de Artă Braşov (1945-1989)” (Arte Oficial del Régimen comunista en la colección del Museo de Arte de Brasov (1945-1989).

Se trató de una acción cultural inédita, pues como se dice en su propio catálogo de presentación, "se presenta un fenómeno artístico  hoy sometido al silencio", eufemismo que oculta la existencia de la censura oficial sobre todos los logros, tanto económicos, como educativos, diplomáticos, o culturales del Socialismo Rumano, exagerándose, por otro lado, sus defectos.

Así, el arte producido durante las dos repúblicas comunistas rumanas, la Popular y la Socialista, fue relegado tras el golpe de estado de 1989 a los almacenes de los museos, y olvidado, muchas veces por motivos ruines y pragmáticos,  por sus propios creadores, entregados al habitual transformismo del converso que hace cualquier cosa por seguir saliendo en la foto.

Por supuesto que los organizadores de la exposición no pretendieron romper la opinión oficial sobre el Realismo Socialista que, como bien sabemos, pues los medios de propaganda anticomunistas se han encargado de que se convierta en indiscutible verdad, se considera en general como un arte sin calidad y basado en el sometimiento de la creatividad individual del artista a los criterios impuestos por el partido o el estado.

Muy al contrario, ya en el mismo título de la exposición aparecen algunos tópicos obligados en el pensamiento "oficial" de en la restaurada tirania del mercado, siempre temerosa de todo lo que suene a comunismo. Así que los términos "régimen", en vez de sociedad, gobierno o sistema, y "arte oficial", como si el que se desarrolla bajo la dictadura capitalista no lo fuera, dejan claro que, a pesar de la buena noticia de que de vez en cuando se saquen  las obras de los depósitos, la censura y la obligación de repetir el catecismo ideológico anticomunista siguen presentes.


La situación del Realismo Socialista, sin embargo, era otra, pues estaba bastante lejos de ser una cultura uniforme y, al contrario, se producía a través de diferentes formatos y estilos de expresión. La gran diferencia era que entonces respondía a la intención de construir nueva realidad social, en la que el objetivo del arte ya había dejado de ser el de que lo comprara el burgués, la iglesia, o el aristócrata, a los que el trabajo manual repugnaba, sino que su destinatario era el trabajador, que se había convertido, al menos en la teoría, en el centro de todo el sistema, y cuyo desarrollo integral pasa a ser el principal objetivo de la cultura, la educación y, por supuesto, la economia.

Así que el arte socialista ya no se pliega a los gustos de la minoría pudiente, y el artista no busca simplemente enriquecerse con lo que les sobra al burgués y al aristocrata del botín extraído del trabajo de los demás, sino que se imbrica en un teórico nuevo sistema de valores, en el que la explotación del hombre por el hombre no se concibe, y en el que los que crean la riqueza no son considerados con desprecio por sus parásitos, sino que se han convertido en el origen y el fin de todo el sistema productivo.

Por ello, los artistas dejan de representar episodios individuales de la vida de la burguesia y la aristocracia, o acontecimientos históricos provocados por los intereses propios de la clase dominante y dirigidos a su propio beneficio, para pasar a expresar lo que todos comparten: la importancia del trabajo de cada miembro de la colectividad, la fraternidad e iguales intereses de toda la clase obrera mundial, la educación de los jóvenes para seguir construyendo un futuro igualitario y mejor, o los cambios sociales y economicos que han dejado atras la epoca en la que solo unos pocos se beneficiaban de la riqueza de la nación. En resumen, se da la primacia a la vida e intereses colectivos frente a las ambiciones egoístas individuales que llevan a que se acepte y se fomente una sociedad inhumana en la que unos pocos hombres explotan y viven a costa de otros; es decir, a la barbarie capitalista.

La exposición, pues, muestra las creaciones culturales de la Rumanía Socialista que fueron almacenadas tras la restauración del capitalismo en los depósitos del Museo de Arte de Brasov. Lamentablemente, tras el final de esta, volvió al lugar en la que la ocultaban, los sótanos, pues, como hemos dicho, la clase dominante, los que dos décadas y media después del final de la Rumania Socialista viven de nuevo a costa del trabajo de la mayoría, siguen teniendo un miedo atroz a todo lo que suene a comunismo, pues saben que si los trabajadores se organizan y vuelven a ser conscientes de que la fuerza está en sus manos, se les acabaría el chollo de vivir de la apropiación de los medios de producción y de la riqueza producida por la clase obrera.

Cartel de exposición del Consejo Popular
de la Ciudad  Stalin
En la siguiente selección de obras del Catálogo de la Exposición citada, se ven algunas muestras representativas de las obras hoy almacenadas en los depósitos del Museo de Arte de Brasov, y también se puede comprobar la evolución sufrida por el arte socialista rumano, desde las primeras expresiones comprometidas con la lucha de clases y la clase obrera de la Republica Popular Rumana, hasta el gradual desarrollo de la primacía de formatos mas simbolistas, mucho más neutras y desvinculadas de la clase trabajadora y el comunismo, a través de metáforas relacionadas con la patria, el partido, etc..., paralelas a la progresiva  pérdida de importancia del Socialismo frente al Nacionalismo y de la separación entre las masas y el partido desde la instauración de la República Socialista Rumana y la elección de Ceausescu como jefe de estado (1965).

Como en la mayoría de los países socialistas, en Rumania se irían abriendo paso nuevas ideas de carácter revisionista, como la de la sociedad sin clases o la contemporización con las potencias capitalistas, que también afectarían a las creaciones artísticas, y que darían lugar al desarrollo progresivo de una elite burocrática dentro del propio partido y, por ende, del mundo cultural. Esta élite acabaría traicionando a su propio pueblo y  favoreciendo la restauración del fascismo con máscara democrática, con la unica finalidad de romper los límites a su enriquecimiento personal, pues el sistema seguía impidiendo, a pesar del protegido contagio de valores capitalistas, el desarrollo excesivo de la desigualdad.

En resumen, tras el golpe de estado de diciembre de 1989. la burguesía explotadora volvió a sentirse a sus anchas en su papel de clase dominante,  viviendo del trabajo ajeno sin traba alguna, y los artistas pasaron a dedicarse a satisfacer, babeando, sus caprichos, enviando al arte de la clase trabajadora a los sótanos de los museos, donde, de momento, hoy permanente. Veamos, a continuación, algunos ejemplos del arte socialista almacenado en los depósitos del Museo de Arte de Brasov:

Aurel Bordenache, Lenin, 1950-60

Feszt Lazslo, El rodaje del trabajo colectivo, 1960

Fedsz Lazslo, Soldador, 1961


Friedrich von Bömches, Acereros, 1963
Mircea Balau, Regreso a casa tras el trabajo, 1963

 Miklos Margit, Cartero, 1961
Pavel Codita, Cuadros nuevos de la fábrica, 1963
Tiberiu Kraus, Soldadora, 1959

Geta Braescu, Huelga de los talleres Grivita 1933, 1963
Puia Hortensia Masichievici,
Agradecimientos al partido, 1961
Herman Morres, Escena rural, 1956
Corina Beiu Angeluta, El horno eléctrico, 1956
Hans Hermann, Huéspedes de la URSS en un club obrero, 1953
Teodor Harsia, Otoño en la Cooperativa Agrícola, 1961
Petre Dumitrescu, Alexandru Sahia, escritor comunista, 1950

Lia Szaz, Brigadistas, 1959
Ludovic Boroş, Retrato de un obrero, 1963
Victor Rusu Ciobanu, Electrificación, 1961
Eugen Vegh, Distribuidores de manifiestos, 1936
Avram Mentzel, La decisión plenaria, 1959
Ana Hadiac, Pionera, 1961
Bianca Podea, Visita al museo, 1960
Corina Beiu Angeluta, Futura vivienda, 1957
Ludovic Boros, Los futuros constructores aprendiendo, 1959
Ion Pacea, Campesina agitadora, 1957
Hermann Morres, En una fundición, 1956
Hans Eder, Obrero, 1948
Gy. Szabo Bela, Recuerdos de Moscu, 1960

Heynrich Schunn, Trillado , 1957
Stefan Serbanescu, Construcción de la Casa Scanteii en Bucurest, 1951
 Hans Mattis-Teusht, El leñador,(1950-60)
Eftimie Modalca, Energía eléctrica, 1964
Teodor Harsia, Otoño en la Cooperativa Agrícola, 1961
Necolai Codreanu, Celebración del 23 de agosto, 1979
Eftimie Modalca, La bandera de la victoria, 1984
Alexandru Iacubovici, 1947, 1983


Sabin Balasa, Primavera rumana, 1981
Eftimie Modalca, Estrecha unidad en torno al partido, 1971
Eftimie Modalca, Retrato de Nicolae Ceausescu, 1979
Necolai Codreanu, Celebración del 23 de agosto, 1979
Constantin Micu, Deseamos la paz, 1982
Florin Codre, Bajo los muros de la cárcel de Doftana, 1989

Viorica Kovacs Ardeleanu, Homenaje a la República, 1983

domingo, 22 de abril de 2018

Gheorghiu Dej y Pasionaria, junto a gran parte de los líderes comunistas de la época, en el balcón del Mausuleo de Lenin





El Secretario General del Partido Comunista Rumano y Primer Ministro de Rumania (y después presidente de la República Popular Rumana desde 1961-1965), Gheorghe Gheorghiu-Dej, aparece en la presente fotografía junto a Dolores Ibárruri, La Pasionaria, en el balcón del Mausoleo de Lenin durante el funeral del camarada Stalin, en marzo de 1953. Ambos coincidieron varias veces durante su vida, sobre todo después de que la mítica comunista española residiera unos años en Bucarest cuando se trasladó la sede de la Radio España Independiente, la Pirenaica, a la capital rumana, en 1955.

Sin embargo, aparecen en muy pocas fotografías públicas juntos, además de esta que publicamos en esta entrada (extraída del blog Moscú de la Revolución). Se trata de la reunión de la mayoría de los secretarios generales y presidentes de los partidos comunistas de todo el mundo con motivo del funeral de Stalin, cuando fueron fotografiados en el balcón del Mausoleo de Lenin mientras presenciaban al cortejo fúnebre.

En la fotografía,  Pasionaria aparece en el quinto lugar desde la izquierda.  Dolores Ibárruri vivió exiliada en Moscú durante todo el período franquista, entre 1939 y 1977. Tras la muerte de José Díaz en 1942, Pasionaria fue nombrada Secretaria General del Partido Comunista de España (PCE), cargo en el que permaneció hasta su dimisión en 1959, cuando pasó a ser Presidenta del Partido y Santiago Carrillo se convirtió en el nuevo Secretario General, para llevar al PCE por el camino del revisionismo anticomunista. Durante esos treinta y ocho años en la Unión Soviética, Ibárruri residió brevemente en algunas ciudades europeas, como París, entre 1945 y 1948, o Bucarest.

Gheorghiu-Dej aparece en la fotografía el primero por la izquierda.  Ejerció de Secretario general del Partido Comunista Rumano desde 1944 hasta su muerte;  fue primer ministro de Rumanía desde 1952 hasta 1955 y presidente de la República de 1961 a 1965.

En su juventud destacó por su militancia sindical, por la que fue encarcelado varios años hasta el final de la Segunda Guerra Mundial. Durante su mandato tuvo dos periodos bien diferenciados. Defensor de la política de democracia popular hasta el XX Congreso del PCUS, en 1956, aprovechó las políticas antileninistas y antistalinistas de Jruchev para llevar a cabo una política más nacionalista que desembocaría finalmente en la sustitución de la República Popular Rumana por la República Socialista de Rumania, instaurada inmediatamente después de su muerte, cuyo presidente sería Nicolae Ceausescu. 

En el momento de la fotografía,ni el partido de Pasionaria ni el de Gheorghiu-Dej habían empezado a aplicar las políticas revisionistas que se extenderían por todos los países socialistas tras la muerte de Stalin, de cuyo funeral es la siguiente fotografía.
Imagini pentru gheorghiu dej si stalin
Gheorghiu-Dej ante el retrato de Stalin y de Ana Pauker, dirigente comunista
rumana, en un discurso

Las personas que aparecen en la fotografía sobre el Mausoleo de Lenin son (de izquierda a derecha):

Gheorghe Gheorghiu-Dej (1901-1965), Secretario General del Partido Comunista Rumano y, en aquel momento, Primer Ministro; Boleslaw Bierut (1892-1956), Secretario General del Partido Obrero de Polonia y también Primer Ministro de su país; Pak Den Ai (1907), Secretaria General del Partido de los Trabajadores de Corea del Norte; Walter Ulbricht (1893-1973), Primer Secretario del Parido Socialista Unificado de Alemania (RDA); Dolores Ibárruri (1895-1989), Secretaria General del PCE; Otto Grotewohl (1894-1964), Ministro-presidente de la República Democrática Alemana; Vulko Velev Chervenkov (1900-1980), Secretario General del Partido Comunista de Bulgaria y Primer Ministro; Mátyás Rákosi (1892-1971), Secretario General del Partido de los Trabajadores Húngaro y Presidente del Consejo de Ministros; Pietro Nenni (1891-1980), Secretario General del Partido Socialista Italiano; Palmiro Togliatti (1893-1964), Secretario General del Partido Comunista Italiano; Jacques Duclos (1896-1975), Secretario General provisional del Partido Comunista de Francia (mientras Maurice Thorez se recuperaba de una enfermedad coronaria); Klement Gottwald (1896-1953), Secretario General del Partido Comunista de Checoslovaquia y Presidente de la República (falleció 5 días después de posar para esta fotografía); Nikolái Aleksándrovich Bulganin (1895-1975), miembro del Presidium del CC del PCUS (antiguo Politburó) y Primer Vicepresidente del Consejo de Ministros de la URSS; Viacheslav Mijáilovich Molotov (1890-1986), Ministro de Asuntos Exteriores caído en desgracia años atrás pero que el día 5 de marzo había sido restituido en el cargo; Kliment Efrémovich Voroshílov (1881-1969), ex Comisario del Pueblo de Defensa y miembro del Presidium del CC del PCUS; Gueorgui Maksimiliánovich Malenkov (1902-1988), miembro del Secretariado del PCUS y Presidente del Consejo de Ministros de la URSS, cargo equivalente al de Primer Ministro; Nikita Serguéievich Jrushchov (1894-1971), miembro del Secretariado del PCUS (seis meses más tarde se convirtió en el Primer Secretario del Partido); Lavrenti Pávlovich Beria (1899-1953), miembro del Presidium del CC del PCUS, Comisario del Pueblo para Asuntos Internos y Jefe del NKVD (en diciembre de ese mismo año fue ejecutado); Maksim Zajaróvich Saburov (1900-1977), miembro del Presidium del CC del PCUS (el día de la muerte de Stalin había sido destituido como Presidente del Gosplan -el Comité Estatal de Planificación- aunque fue rehabilitado tres meses después); Zhou Enlai (1898-1976), Primer Ministro de la República Popular China; Mijaíl Gueorguiévich Pervujin (1904-1971), miembro del Presidium del CC del PCUS (futuro Presidente del Gosplan, Ministro de la Industria Química y Embajador en la RDA, en este orden); Lázar Moiséyevich Kaganóvich (1893-1991), miembro del Presidium del CC del PCUS y nombrado al día siguiente de la muerte de Stalin Primer Vicepresidente del Consejo de Ministros de la URSS; Nikolái Mijáilovich Shvérnik(1888-1970), Presidente del Presidium del Soviet Supremo de la URSS; y Anastás Hovhannesi [Ivánovich] Mikoyán (1895-1978).

sábado, 7 de abril de 2018

Monumento a los héroes antifascistas rumanos de Bucarest

El Monumento a los Héroes Antifascistas rumanos está situado enfrente de la Academia Militar de Bucarest.

Este homenaje a la lucha de Rumania contra el nazismo durante la Segunda Guerra Mundial fue la obra colectiva de un grupo de escultores rumanos, del Estudio de Arte Plástico del Ejército, formado por el coronel de la República Popular Rumana Marius Butunoiu (coordinador), Zoe Băicoianu, Ion Dămăceanu și Theodor N. Ionescu.

Sobre un pedestal en forma de paralelepípedo, de 6 metros de altura, de hormigón armado, se alza un grupo de estatuas de bronce, de 9 metros de altura, formado por tres soldados antifascistas, cada uno de un cuerpo de ejército: infantería, marina y aviación. El infante tiene en su mano derecha una rama de roble, símbolo de la victoria.

En el pedestal aparece la siguiente inscripción:
 
SLAVĂ OSTAȘILOR ROMÂNI
MOȘTENITORI AI TRADIȚIILOR
EROICE STRĂBUNE
LUPTĂTORI NEÎNFRICAȚI
ÎMPOTRIVA FASCISMULUI
PENTRU LIBERTATEA ȘI
INDEPENDENȚA PATRIEI

"Gloria a los soldados rumanos
herederos de la tradición heróica de sus antepasados
valientes combatientes contra el fascismo
por la libertad y la independencia de la patria"

A un lado y a otro del monumento se encuentran dos grandes altorrelieves, realizados en piedra blanca, con una superficie de 154 metros cuadrados, que representan como tema principal algunos momentos de la lucha de los combatientes rumanos en la Segunda Guerra Mundial contra el fascismo (después del 23 de agosto de 1944, cuando el Partido Comunista obliga al rey Mihai I, aliado hasta entonces de los nazis, a deponer del gobierno al Mariscal Antonescu y a ordenar a los ejércitos rumanos a volver sus armas contra el ejército alemán y sus aliados).

El monumento en honor de la lucha antifascista llevada a cabo por el ejército rumano desde el 23 de agosto de 1944 (antes protagonizada en solitario por los militantes comunistas y partisanos revolucionarios) es uno de los pocos que ha quedado en pié o en su lugar original tras el triunfo del golpe de estado de diciembre de 1989, en el que, como sabemos., se reinstauró aquello contra lo que los soldados honrados en el conjunto escultórico de la Academia Militar combatieron.

Sin embargo, el símbolo de que todo contra lo que aquellos héroes lucharon, y miles de miembros de la resistencia civil y militar murieron, se ha impuesto de nuevo es que el lugar donde se ubicara el monumento desde su inauguración, en 1957 lleva el nombre hoy de "Universidad Carol I", primer rey del país y el símbolo de la Rumania de los boyardos y oligarcas que pisotearon, como siguen haciendo hoy, a los trabajadores y campesinos rumanos.







Obreros y soldados por un objetivo común: el fin de la explotación
Detalle
La madre, en lucha por un futuro mejor para sus hjos, el socialismo
La hoz y el martillo
Los campesinos reciben a los soldados libertadores



Los trabajadores luchan por su emancipación con as armas en la mano

!Siempre hacia adelante! !Muerte al fascismo!

La mujer socialista, igual al hombre en lucha por la emancipación de la clase trabajadora
contra el fascismo
Los trabajadores ferroviarios: héroes de la lucha por el socialismo en Rumania

Marinos contra el fascismo




Romanos contra dacos (S II D.C.)
Mircea cel Batran (Siglo XIV)
Stefan cel Mare (siglo XIV-XV)
Mihai Viteazu (siglo XVII)

La revuelta campesina de Horea, Closca y Crisan (siglo XVIII)

Tudor Vladimirescu (Revolución de 1821)
Nicolae Balcescu (Revolución del 48)
Guerra de la Independencia contra el Imperio Turco (1877)

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...